Si como decía Maríe Curie “la mejor vida no es la más larga, sino la más rica en buenas acciones”, se puede afirmar que Julia Fernández tiene una gran vida.

Ella es de esas personas que he tenido la fortuna de conocer, porque su dedicación y compromiso son una fuente de inspiración. Julia Fernández ha hecho de la lucha contra el Alzhéimer y otras demencias su misión de vida y la ha llenado de buenas acciones.

Su trabajo incansable en Afade, tanto con los pacientes como con los familiares y cuidadores, ha marcado una diferencia real en nuestra comunidad.

Acto de entrega de Premios Mayores del Año 2022

En 2022, tuve el honor de presidir el jurado que le concedió el premio ‘Mayor del Año’ en la modalidad de colectivo o persona física local. El jurado, imparcial en su decisión, la reconoció por hacer visibles a las personas afectadas por el Alzhéimer a través de su labor diaria y por velar por el bienestar de los familiares y cuidadores. El activismo social de Julia es fundamental para que un colectivo tan vulnerable sea reconocido y atendido como merece.

Mi relación con Julia va más allá de ese reconocimiento público. A lo largo de mi carrera en los medios de comunicación, tuve el privilegio de seguir su trabajo en Afade y de informar sobre las acciones que realizaba para mejorar la vida de tantas personas. Pero fue en enero de 2024, justo después de cerrar mi etapa en la política, cuando decidí que mi siguiente camino debía comenzar en el voluntariado, apoyando a organizaciones con un impacto social profundo. Y ahí estaba Afade, con Julia al frente, conmemorando 25 años de trabajo incansable.

El hecho de que el Alzhéimer también haya tocado de cerca a mi familia fue el empujón definitivo para ofrecer mi ayuda. Llamé a Julia, quien, como siempre, me recibió con los brazos abiertos y nos pusimos manos a la obra. Desde entonces, he tenido el privilegio de participar en iniciativas clave como la revista anual, el acto conmemorativo en abril y la celebración del Día Mundial del Alzhéimer.

Hoy, sigo aquí porque esto va más allá del voluntariado. Es cuestión de remangarse y trabajar, porque el esfuerzo de Julia y de Afade merece todo nuestro apoyo, y yo, como muchos otros, estoy aquí para seguir sumando.